
Lejos de su hogar en alta montaña, Dulia Flores Valeriano encontró en el Hospital Avellaneda mucho más que atención médica. Durante más de tres meses permaneció en Casa Clarita, donde recibió acompañamiento integral para atravesar un embarazo de alto riesgo, dar a luz a su hijo Tahiel y continuar con los controles de ambos.
















