“Necesito que te vean desnuda”: la abogada de otra víctima de Barrelier dio detalles del episodio que sufrió con él

La representante legal de la primera denunciante aseguró que la joven fue llevada a la casa del ahora detenido mediante un engaño. Fue obligada a desnudarse y la ató. Por el hecho lo arrestaron solo 20 días
 
Policiales12 de junio de 2026WSWS

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La abogada Mónica Picco, quien representa a la primera mujer que denunció a Gabriel Barrelier antes de que fuera detenido por el homicidio de Agostina Vega, brindó más detalles sobre el episodio en el que la víctima fue desnudada y atada en la casa del acusado, antes de lograr escapar.

Según indicó la letrada, la joven declarará este viernes ante la Justicia para relatar su versión de los hechos. Cabe recordar que el episodio ocurrió en 2025 y derivó en una causa por privación ilegítima de la libertad. Barrelier permaneció detenido durante 20 días y luego recuperó la libertad el 26 de mayo pasado tras el pago de una fianza y el cumplimiento de una serie de condiciones, entre ellas la obligación de presentarse periódicamente ante la fiscalía.

“Fue un engaño. Él la lleva al domicilio con el pretexto de que tenían que buscar un dinero y, a cambio de eso, le iba a pagar. Con ese anzuelo, Barrelier la lleva a mi clienta a su domicilio”, precisó Picco. Según el testimonio de la víctima, el acuerdo consistía en que ella recibiría dinero por guardar una suma de dinero.

Sin embargo, una vez en la vivienda, el ahora detenido por el crimen de Vega comenzó a apuntarla con un arma para obligarla a desnudarse y luego atarla. Durante el episodio, repetía una inquietante frase: “Yo necesito que la gente que te va a dar la plata te vea así. Desnuda”. La letrada señaló que no puede determinar quiénes eran esas supuestas personas.

En declaraciones a la prensa, Picco detalló que la víctima nunca había estado antes en la casa de Barrelier. No obstante, ambos se conocían desde tiempo atrás y habían salido dos veces a comer. Según explicó, el primer contacto ocurrió cuando la joven era menor de edad y tiempo después retomaron la comunicación a través de Instagram.

Sobre el tipo de vínculo que mantenían, opinó: “No voy a decir que eran amigos, pero eran conocidos”. Y agregó que se conocían por intermedio de una tía de una expareja de la víctima.

Consultada sobre los elementos probatorios de la acusación, respondió: ”No se encontró ni esa arma ni se encontró el celular de mi clienta, porque él, cuando la exige que se saque la ropa para posteriormente atarla, le saca el celular y las llaves de la moto. Y el celular nunca lo recuperó“.

Otro dato que llamó la atención de la querella ocurrió instantes antes de la llegada de la Policía. Según relató la abogada, cuando la joven logró escapar y refugiarse en un comercio ubicado frente a la vivienda, apareció un auto oscuro con vidrios polarizados. Del vehículo descendió un hombre “de un 1,70 y contextura física robusta”, quien preguntó qué había sucedido mientras la víctima permanecía protegida por los vecinos.

Asimismo, Picco aseguró que la hija de Barrelier y su pareja estaban en el domicilio al momento del episodio, aunque aclaró que desconoce cómo está distribuida la vivienda. “Se aparecen luego. Cuando ingresa mi clienta al domicilio, nunca las ve”. Ahora, la causa fue recaratulada como “privación ilegítima de la libertad agravada”.

“(Mi clienta) está mal porque se pregunta de manera constante qué hubiese pasado si no hubiera podido escapar. Con el diario del lunes y viendo todo esto, es una pregunta que cualquier mujer que pasa por todo esto se la haría”, concluyó.

Un testigo clave del episodio es J., un comerciante que trabaja desde hace dos años en la misma cuadra del barrio Cofico donde vive el sospechoso. Según su relato, Barrelier salió a la vereda y dejó abierto el portón de la vivienda. Segundos después ocurrió algo que todavía recuerda con precisión. “De atrás salió corriendo una chica. Estaba desnuda, tenía solamente una bombacha y unas cintas en las muñecas. Salió pidiendo ayuda”, contó.

El comerciante asegura que la mujer cruzó la calle en estado de desesperación. “En otro local de enfrente había unos chicos que le dieron una remera para que se tapara”, recordó. La reacción del hoy acusado fue lo que más le llamó la atención. “Él la vio salir corriendo y gritar. Pero no hizo nada. La miró como diciendo: ‘Estás loca’. No se inmutó”, relató.

De acuerdo con el testigo, varias personas asistieron a la mujer y la llevaron hasta una barbería cercana. “Ahí le dieron agua, algo para comer. Ella repetía: ‘Tengo miedo. Pídanme un auto, me quiero ir a mi casa’”, recordó. Poco después llegó la Policía.

“Mientras tanto, Barrelier entró a la casa y después salió a fumar a la vereda como si nada”, sostuvo. Según recuerda, los efectivos finalmente trasladaron al sospechoso en un patrullero. “Se lo llevaron junto con la madre, la pareja y la hija”, afirmó.

Fuente Infobae