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Milei saludó a Sánchez en la Cumbre Iberoamericana de Madrid y luego atacó al socialismo

El Presidente habló en el evento encabezado por el rey de España; ante la mirada del líder del PSOE, comparó al socialismo con el fascismo; días atrás lo había llamado “corrupto” y “dictador”

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Javier Milei volvió a atacar este jueves al socialismo en su discurso durante la reunión plenaria de la XXX Cumbre Iberoamericana ante la atenta mirada del presidente español, Pedro Sánchez, con quien tuvo apenas un frío apretón de manos. Aunque con un tono más conservador que en sus anteriores intervenciones públicas en España, el Presidente comparó al socialismo con el fascismo porque “comparten el odio por el libre mercado”, remarcó los logros de su gestión en materia económica y volvió a reclamar la soberanía de las islas Malvinas.

Su llegada a la Galería de Colecciones Reales quedará para el recuerdo por el frío saludo a Sánchez, el primer encuentro cara a cara después de los múltiples ataques públicos entre ellos; en uno de los últimos, Milei lo llamó “corrupto” y “dictador”. Primero, el libertario le ofreció un cálido apretón de manos al rey Felipe VI, pero saludó sin frenar el paso al presidente español y luego ingresó en el plenario de jefes de Estado.

Minutos después, el Presidente leyó un breve discurso que comenzó con un repaso histórico por la influencia de economistas españoles en los inicios del liberalismo y citó una polémica frase de Salvador de Madariaga y Rojo: “El socialismo es fascista en política. El fascismo es socialista en economía. Ambas doctrinas concentran en manos de una minoría el control de las decisiones y hacen de la dependencia económica un instrumento de dominación política. La máxima fascista: ‘Todo en el Estado, nada fuera del Estado’, describe a los estados socialistas”.

El Presidente apenas se salió del texto que tenía preparado para su intervención. “Esta equivalencia entre socialistas y fascistas no es casual. Comparten el odio por el libre mercado, adoran la intervención del Estado, nacionalizan empresas, regulan la economía, controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento. Es más: que los fascistas estén a la derecha de la extrema izquierda no hace que dejen de ser socialistas y que alguien que está en la derecha no es extrema derecha, sino que está mostrando la posición de la extrema izquierda”, aseguró.

Para cerrar el tramo más tenso de su discurso, el libertario levantó la vista y remató: “Como dije días atrás aquí acá en Madrid: esta es la pretensión que sigue viva en agendas que se denominan progresistas y que ganan terreno en Europa. Por eso quiero señalar ante los jefes de Estado la responsabilidad que nos corresponde. La libertad se defiende, sobre todo con los límites que cada uno acepta para su propio poder”.

Más allá de las críticas, destacó el resultado electoral de la derecha en varios países de América Latina. “Las últimas elecciones en Chile, Colombia y Perú impulsan una rebelión democrática contra el paternalismo y el abuso de poder. El espíritu liberal sigue vivo y hoy la Argentina demuestra que ese avance es posible y respalda con firmeza a los gobiernos decididos a recorrer ese camino”, afirmó. Luego hizo un guiño a la comunidad iberoamericana al agradecer el apoyo al reclamo por las islas Malvinas en la declaración aprobada por el plenario.

Fuente La Nacion