Lo ataron, le dispararon y ocultaron su cuerpo: cayó el último prófugo por el crimen del cuidador en Burruyacu

Policiales28 de octubre de 2026WSWS

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La Fiscalía le atribuye haber participado como coautor en el homicidio de Víctor Ovejero, ocurrido en noviembre de 2020 durante un asalto en una finca de limones. El acusado fue capturado en Buenos Aires y permanecerá detenido por 66 días mientras avanza la investigación. Sus cómplices ya fueron condenados.

El último prófugo por el crimen de Víctor Eduardo Ovejero, el cuidador de una finca de limones ubicada en Burruyacu, fue detenido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y quedó bajo prisión preventiva por 66 días, por disposición judicial.

El imputado, Ángel Joel Páez, fue acusado por el delito de homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de coautor. La audiencia estuvo a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios II, dirigida por Carlos Sale, y contó con la intervención del auxiliar de fiscal Miguel Esteban Fernández.

Durante la audiencia, la Fiscalía solicitó la prisión preventiva al considerar que existen riesgos procesales. La jueza interviniente hizo lugar al pedido y ordenó que el acusado permanezca detenido durante 66 días. Los otros implicados en el hecho ya fueron condenados. Según se estableció durante el debate, el objetivo del asalto era sustraer agroquímicos.

Cómo ocurrió el crimen

El hecho ocurrió el 27 de noviembre de 2020, entre la medianoche y la 1.30, en la Finca Chesca, un predio de limones ubicado en Taruca Pampa, sobre la ruta 304, a la altura del kilómetro 46, en Burruyacu.

De acuerdo con la acusación fiscal, Ovejero se encontraba realizando tareas de rondín y cuidado del lugar cuando seis hombres llegaron en un automóvil Volkswagen Gol gris. Uno de ellos permaneció en el vehículo mientras los demás ingresaron al predio.

Siempre según la reconstrucción de la Fiscalía, los sospechosos redujeron al cuidador y lo ataron de pies y manos con cables de alambre y los cordones de sus propios zapatos. En esas circunstancias, uno de los atacantes le disparó con un arma calibre 22 a la altura del tórax, provocándole la muerte.

Luego, ocultaron el cuerpo entre los árboles y escaparon en el automóvil, llevándose el teléfono celular de la víctima.

La investigación continuó hasta dar con Páez, quien permanecía prófugo y tenía un pedido de captura vigente. Su detención y la prisión preventiva dispuesta ahora permiten avanzar con la causa en su contra.