El dolor de la familia de la joven que fue asesinada en Cruz del Eje: “Su pareja la tenía encerrada y casi incomunicada”

La mujer de 24 años solo podía escribirles a sus hermanas por la plataforma Messenger cuando Pablo Ezequiel Gómez no estaba. El presunto femicida fue detenido el lunes. Ya hay tres cómplices presos y las hermanas creen que hay más.
Policiales25 de octubre de 2026WSWS
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Camila Iglesias fue encontrada asesinada dentro de una heladera en una casa de Cruz del Eje, Córdoba, días después de su desaparición. Por el crimen, detuvieron a su pareja, Pablo Ezequiel Gómez, como principal sospechoso.

La joven de 24 años era sometida a constantes ataques, pero no lo denunció ni pidió ayuda. Sus dos hijos, que tenían papás distintos, ya vivían con sus padres desde hace un año. Ella estaba casi aislada. “Los vecinos dijeron a la prensa que que los gritos ya eran costumbre en esa casa, pero ella nunca nos dijo que sufría violencia. Se lo guardó para ella”, lamentó una de sus hermanas en diálogo con TN.

Romina y Mayra, hermanas de la víctima, la querían, hablaban seguido con ella, pero no sabían lo que pasaba.

Romina y Mayra denunciaron que hay más cómplices involucrados en el crimen. (Foto: captura de TN).
Romina y Mayra denunciaron que hay más cómplices involucrados en el crimen. (Foto: captura de TN).

El jueves 15 de octubre a la madrugada, encontraron su cuerpo. El lunes siguiente, fue capturado Pablo Ezequiel Gómez, quien tiene antecedentes previos de violencia de género con otras exparejas y ya estuvo preso por eso. En menos de una semana, la investigación sumó tres detenidos más por complicidad, y las hermanas creen que hay más.

Incomunicada, controlada, encerrada

Romina describió a TN cómo era la vida de su hermana en los últimos meses. Camila no le escribía por WhatsApp: solo lo hacía por Messenger, y únicamente cuando él no estaba. “Cuando él llegaba, ya no escribía, no hablaba hasta el otro día que se volvía a ir a trabajar. La tenía casi incomunicada, encerrada, no había estado saliendo casi a ningún lado”, relató.

La última vez que Romina la vio personalmente fue en julio. Pero mantenían videollamadas largas por Messenger, de hasta hora y media. “Hasta que ella me decía, pará gorda. Le preguntaba qué pasaba y me decía: ‘ahí viene Pablo, te tengo que cortar.’ Y cuando le volvía a escribir, no me contestaba”. Romina siempre le decía que si necesitaba ayuda, que le avisara. “Si me hubiera dicho que necesitaba ayuda, me movilizaba y la venía a buscar”.

Cuando Camila dejó de comunicarse de golpe, algo que antes no pasaba aunque peleara con él, Romina se preocupó. “Las otras veces que peleaban, ella me avisaba dónde estaba. Esta vez, no”, señaló. Esa fue la señal de alarma que la llevó a hacer la denuncia. Pero la policía encontró lo peor.

Según señalaron las hermanas de Camila, Gómez no actuó solo. Tenía el brazo dislocado por un accidente y, de acuerdo con la información que les dio la Justicia, la autopsia sugiere que necesitó ayuda para lo que hizo.

Hasta este sábado, tres personas están detenidas por complicidad: dos personas en Carlos Paz que refugiaron al sospechoso durante los días que estuvo prófugo, más una persona en Cruz del Eje, detenida el jueves por entregarle cal y una moladora al acusado.

“Había gente que entraba y salía de esa casa después de lo ocurrido. Esto él no lo hizo solo”, insistió Romina. Las hermanas creen que hay más implicados aún sin detener.

Fuente TN