La crecida del Paraná complicó los accesos en Misiones y puso en riesgo al ganado en Corrientes: “Hay productores que están con el agua encima”
WS
Las lluvias que cayeron sobre el sur de Brasil y el manejo de las represas aguas arriba empujaron al río Paraná a una crecida que alteró la vida cotidiana en la región. En Misiones y Corrientes, el avance del agua puso bajo vigilancia puentes, caminos, viviendas y campos; mientras los municipios y productores intentan sostener la circulación y sacar la hacienda de las zonas expuestas.
La intendenta de Montecarlo, Misiones, Kathia Joerg, y Catalina Corrales, médica veterinaria, productora y presidenta de la Asociación Civil El Pombero, una asociación de productores rurales de Ituzaingó, describieron en Infobae A las Nueve dos consecuencias de un mismo fenómeno.
En la localidad misionera preocupa el aislamiento que provocan los arroyos sobre la ruta 12; en la ciudad correntina, la urgencia pasa por las familias evacuadas y el traslado de ganado desde las islas.
Los arroyos cortaron los accesos
En Montecarlo, el Paraná no ingresó de manera directa al área urbana, pero su altura frenó el desagüe de los arroyos Piraí Iguazú y Paranaí, que desembocan en el río. La acumulación de agua llegó hasta las plataformas de dos puentes de la ruta 12 y obligó a cortar el tránsito por prevención. “Hasta ahora el agua aún no pasó por encima de los puentes”, explicó Joerg.
El corte dejó a Montecarlo, Caraguataí y Piray con conexiones limitadas durante parte de la semana. La jefa comunal relató que, aun con las restricciones, durante dos días pudieron pasar ambulancias y otros vehículos esenciales por los cruces afectados. “Tres municipios del departamento quedemos aislados”, afirmó al describir el alcance de la interrupción.
La reapertura posterior de los puentes permitió normalizar por el momento el ingreso de alimentos, combustibles e insumos, aunque el municipio mantiene la atención sobre el pronóstico. Joerg sostuvo que el problema no termina cuando baja el agua local, porque las precipitaciones en Brasil pueden volver a elevar el caudal del Paraná. “Seguramente abrirá sus compuertas”, señaló sobre Itaipú, de acuerdo con la información oficial que recibió.
Para evitar que una nueva crecida interrumpa por completo la conexión terrestre, la Municipalidad de Montecarlo trabaja junto al Gobierno de Misiones y los municipios vecinos sobre un camino alternativo de 12 kilómetros. Es un trayecto terrado que requiere obras de compactación para soportar el paso de vehículos. “Esta va a ser una alternativa de salida”, indicó la intendenta.
Joerg explicó que la localidad puede tomar medidas sobre sus accesos, pero no modificar el volumen de agua que llega desde la cuenca alta. La situación, afirmó, obliga a preparar respuestas con antelación para el momento en que el río impide otra vez el escurrimiento de los arroyos. “No podemos atajar el río o la cantidad de agua que viene desde Brasil”, planteó.
Las obras previas evitaron evacuaciones en el área urbana
Aunque el agua comprometió caminos y puentes, Montecarlo no registra familias evacuadas dentro de su ejido urbano. Joerg atribuyó ese resultado a las relocalizaciones realizadas en años anteriores y a los trabajos de canalización en los arroyos, que permitieron reducir la exposición de los barrios. “Hoy no tenemos ni una familia evacuada”, sostuvo.
La intendenta comparó el episodio actual con las crecidas de 1983 y 2014, cuando, según recordó, el nivel del río descendió en menos de una semana. Esta vez, sin embargo, señaló que el comportamiento del Paraná y la persistencia de las lluvias introducen una incertidumbre mayor para los municipios ribereños. “Ahora, en realidad, esto es inaudito”, expresó Joerg.
La funcionaria vinculó el escenario con El Niño y el cambio climático, aunque subrayó que el impacto concreto en Montecarlo se concentra sobre la red vial. Allí, cuando el Paraná crece, el agua se remonta por los arroyos y condiciona el tránsito en los pasos de la ruta 12. “La crecida de los arroyos” es el factor que complica a la localidad, remarcó.
Esa dinámica la diferencia de otros puntos de Misiones, como las comunidades próximas al río Uruguay, donde la cercanía con el curso de agua define otro tipo de riesgo. En Montecarlo, la prioridad es conservar una vía de salida para el abastecimiento y la atención de emergencias si vuelven a cerrarse los puentes. “Esta va a ser una alternativa de salida”, reiteró Joerg sobre el camino de contingencia.
Fuente Infobae

