“Nos sentimos desamparados”: Productores tabacaleros denunciaron “kilos fantasma” y pidieron auditar los acopios
Sur tucumano29 de septiembre de 2026
WS
Productores nucleados en Tabacaleros Unidos expusieron una serie de reclamos por la situación que atraviesa la actividad y denunciaron presuntas irregularidades en la comercialización del tabaco. Los testimonios fueron realizados durante una transmisión en vivo del periodista Carlos Rosznercki de Noticias del Interior, desde el cruce de las rutas 308 y 38, al sur de Juan Bautista Alberdi.
Uno de los principales cuestionamientos estuvo dirigido a las denominadas “boleteadas”, que, según explicaron los productores, consistirían en registrar documentalmente kilos de tabaco que no tendrían una producción real detrás.
“Estamos cansados de que nos roben porque esto es un robo, y nadie ha hecho ninguna denuncia”, sostuvo uno de los manifestantes. Las afirmaciones corresponden a los productores y no implican, hasta el momento, que las presuntas maniobras hayan sido acreditadas mediante una resolución administrativa o judicial conocida.
Según explicaron, una de las situaciones que genera sospechas son los casos en los que la cantidad de tabaco declarada no guardaría relación con la superficie cultivada. Como ejemplo, señalaron que una hectárea podría aparecer vinculada a entregas de hasta 20.000 kilos, mientras que los rendimientos que mencionaron se ubicarían, en términos generales, entre 1.600 y 2.500 kilos por hectárea.
Los integrantes de Tabacaleros Unidos estimaron además que durante la campaña 2025/26 se habrían registrado en Tucumán algo más de ocho millones de kilos y sostuvieron que alrededor de dos millones podrían corresponder a los que denominan “kilos fantasma”. Se trata de una estimación planteada por los propios productores y que requeriría ser comprobada mediante documentación y controles sobre la producción y comercialización.
El reclamo apunta especialmente a los acopios. Los manifestantes pidieron que se realice una auditoría que permita determinar cuánto tabaco ingresó físicamente a cada establecimiento, qué documentación respaldó las operaciones, cuánto salió y cuál fue el destino de la mercadería.
“Ahí tienen que saber el tabaco que entra en el acopio y cómo sale, adónde llega y cuáles son los destinos”, reclamaron.
Los productores también cuestionaron los tiempos de llegada de los recursos vinculados al Fondo Especial del Tabaco (FET). Si bien durante 2026 la Provincia informó distintos desembolsos destinados al sector, los manifestantes señalaron que existe una demora entre la llegada de esos fondos y el momento en que quedan disponibles para los productores.
Otro de los planteos estuvo relacionado con el acceso al financiamiento para iniciar una nueva campaña. Los productores señalaron que algunos trabajadores no habrían podido acceder a créditos por situaciones crediticias previas y advirtieron que esa situación dificulta afrontar los costos de producción.
A estos reclamos sumaron cuestionamientos sobre los fertilizantes entregados al sector. Según afirmaron, algunas bolsas que deberían contener 25 kilos habrían tenido un peso considerablemente menor. También pidieron revisar la composición de los productos, los precios y las condiciones en las que fueron adquiridos.
“Nos sentimos desamparados de todo, del Gobierno y de todos los gremios”, expresó uno de los integrantes de Tabacaleros Unidos.
Los productores aseguraron además que hicieron llegar sus reclamos a distintos organismos y entidades del sector y que entregaron una carta al gobernador Osvaldo Jaldo para solicitar su intervención y una reunión.
Más allá de las denuncias formuladas durante la protesta, determinar si existieron efectivamente “kilos fantasma” requiere contrastar los registros de producción y comercialización con la superficie cultivada, las entregas declaradas, el ingreso físico del tabaco a los acopios y el destino posterior de la mercadería.
Ese es el principal pedido de los productores: que los registros de la campaña sean auditados y que, a partir de esa documentación, se pueda determinar si existieron irregularidades y cuál fue su eventual impacto sobre quienes efectivamente produjeron y comercializaron tabaco.

