Peritarán la camioneta de Julián Álvarez Guardia para determinar si Victoria Cantero fue golpeada
WS
La causa que investiga el asesinato de Julián Álvarez Guardia, el joven de 29 años que fue asesinado por su novia en Chaco, incorporará un nuevo elemento. Se trata de una pericia que le realizarán a la Toyota SW4 que utilizaba la víctima, en donde buscarán rastros genéticos que determinen si Victoria Cantero habría sufrido violencia de género.
El examen fue fijado para el miércoles 23 de septiembre a las 9 en la Sala de Armas y Efectos Secuestrados del Poder Judicial, en la Ruta Nacional 11, kilómetro 1008, de Resistencia. La medida fue ordenada por los fiscales Juan Martín Bogado y Ana González de Pacce, a partir de un pedido de los defensores Celeste Segovia y Luis Rodrigo Maidana Ladu.
En este sentido, los abogados de Cantero, la joven de 25 años que fue imputada por homicidio agravado por el vínculo, pretenden que se realicen estudios sobre el interior de la camioneta. Según plantearon, la acusada se habría defendido de un presunto ataque ocurrido durante la mañana del domingo 2 de agosto.
Bajo esta presunción, la defensa indicó que Álvarez Guardia habría agredido a la joven cinco días antes del crimen. Por este motivo, sostuvieron que, si se detectaran restos de sangre de la acusada, ese resultado podría respaldar su planteo sobre un presunto episodio de violencia ocurrido el 28 de julio dentro del vehículo.
De acuerdo con la información obtenida por Diario Norte, una familiar de Cantero declaró sobre situaciones de violencia que la imputada habría atravesado en más de una oportunidad. Con esos elementos, los abogados de la acusada buscarían que el hecho sea analizado bajo una perspectiva de violencia de género.
Por este motivo, la camioneta deberá ser llevada por la familia de Álvarez Guardia a la dependencia judicial el mismo 23 de septiembre, a las 8, una hora antes del inicio previsto para la pericia. Allí, el rodado quedará resguardado en el galpón cerrado de la Sala de Armas hasta que concluyan las tareas. Luego, la querella estará autorizada a retirarlo.
Aunque los defensores señalaron que la medida se dispuso de forma tardía, consideraron que aún resulta pertinente. También advirtieron sobre una eventual alteración del vehículo, en referencia a lo que habría ocurrido con la escena donde se produjo el homicidio.
En paralelo, este jueves se realizó la extracción forense de la información contenida en el teléfono celular de Cantero. De acuerdo con la defensa, el dispositivo contiene registros en los que la joven expresó temor ante presuntas situaciones de violencia atribuidas a Álvarez Guardia. Ese material será incorporado al expediente como prueba complementaria junto con los resultados que arroje el análisis de la camioneta.
Mientras tanto, la jueza de garantías subrogante María Belén Chapresto autorizó que Cantero reciba asistencia en salud mental y tratamiento farmacológico, luego de que la joven fue evaluada en el Hospital Julio C. Perrando, donde profesionales detectaron síntomas compatibles con un cuadro de ansiedad.
La medida fue dispuesta tras un hábeas corpus presentado por la defensa de la joven, aunque continuará bajo prisión preventiva en la comisaría Undécima mientras avanza la causa por homicidio agravado por el vínculo.
Cantero fue trasladada al área de Salud Mental del Hospital Julio C. Perrando el viernes 12 de septiembre. Durante la entrevista, los especialistas señalaron que se encontraba vigil, tranquila y orientada, sin alteraciones sensoperceptivas ni ideas delirantes.
No obstante, el informe consignó angustia y llanto manifiesto, además de episodios de falta de aire, temblores, cefalea intensa, insomnio, pérdida de apetito y vómitos. La contención verbal permitió que el cuadro cediera durante la evaluación.
Los médicos indicaron clonazepam e inicio de psicoterapia, además de programar una consulta de seguimiento con el equipo de admisión del hospital para el 18 de septiembre a las 9.30. Además, el informe también registró antecedentes de atención en salud mental desde los 18 años, período en el que habría recibido divalproato de sodio y terapia psicológica.
La muerte de Álvarez Guardia ocurrió el 2 de agosto en una vivienda del barrio 120 Viviendas CGT, en Resistencia. Frente a esto, la defensa sostiene que la joven era víctima de violencia de género y que actuó para defenderse.
Una pericia médica practicada el 14 de agosto determinó que la imputada presentaba lesiones traumáticas con una antigüedad estimada de entre 10 y 14 días. El estudio describió equimosis y excoriaciones en rodillas, piernas, brazos y espalda.
Los peritos aclararon que las lesiones no respondían al patrón habitual de heridas defensivas y que no habían puesto en riesgo la vida de Cantero. Tampoco detectaron signos de lesión nasal durante la revisión, pese a que allegados de la acusada habían referido sangrado en esa zona el día del hecho.
Los abogados de Cantero consideran que las conclusiones médicas no descartan una agresión anterior y entienden que las lesiones podrían ser compatibles con el episodio que plantean en su hipótesis defensiva.
También aguardan una evaluación psicológica para determinar si la acusada atravesaba un estado de conmoción emocional. Según el planteo de la defensa, la joven presentaría posibles episodios de amnesia lacunar y tendría vacíos de memoria sobre momentos del día del crimen, entre ellos el eventual uso de un cuchillo.
Fuente Infobae

