Prisión perpetua para cuatro hombres por el crimen de José Luis Salvatierra en Tucumán: un padre y dos de sus hijos entre los condenados
Policiales18 de septiembre de 2026
WS
Cuatro hombres fueron condenados este viernes a prisión perpetua por el crimen de José Luis Salvatierra, quien fue atacado a tiros el 9 de noviembre de 2024 y murió días después como consecuencia de las heridas sufridas. Los condenados son David Enrique González, alias “Chala”, sus hijos Juan Héctor González, “Chavito”, y Franco David González, “Apo”, además de Marcos David Agüero.
El Ministerio Fiscal los acusó por el delito de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por el empleo de arma de fuego. “Apo” y “Chavito” fueron considerados coautores, mientras que “Chala” y Agüero fueron señalados como partícipes necesarios.
El tribunal, integrado por los jueces Guido Cattáneo, quien lo presidió, Guillermo Di Lella e Isabel Méndez, resolvió de manera unánime y dio por acreditada la teoría del caso presentada por la Unidad Fiscal de Homicidios II, a cargo del fiscal Carlos Sale. Entre los elementos valorados se destacaron los testimonios incorporados durante el debate y los registros fílmicos que captaron la persecución y posterior huida de los acusados.
Durante su alegato de cierre, realizado el miércoles 16, el auxiliar de fiscal Miguel Fernández sostuvo que existió una planificación previa y una distribución de roles entre los acusados. Según explicó, Franco David y Juan Héctor González fueron considerados coautores porque de ellos dependió la ejecución de los disparos, mientras que David Enrique González y Marcos David Agüero tuvieron una participación necesaria para garantizar la huida.
“Hubo una premeditación en los términos del agravante, es decir, hubo un momento previo y después la ejecución”, sostuvo Fernández. El representante del Ministerio Fiscal remarcó además que, aunque los roles fueron diferentes, todos actuaron con un objetivo común: matar a José Luis Salvatierra.
Durante las distintas jornadas del juicio, Fernández estuvo acompañado por la investigadora Natalia Fernández. Tras el pedido de condena, la Fiscalía solicitó además que se prorrogara por tres meses la prisión preventiva de los cuatro condenados hasta que la sentencia quede firme.
La persecución y el ataque
De acuerdo con la teoría del caso expuesta durante el juicio, el 9 de noviembre de 2024, alrededor de las 10.30, Salvatierra circulaba junto a su pareja en una motocicleta Keller 110 cc por calle Alfonsina Storni, en San Miguel de Tucumán.
Al llegar a la altura del 400 de esa arteria, ambos observaron a Franco David González, “Apo”; Juan Héctor González, “Chavito”; Marcos David Agüero y David Enrique González, “Chala”, que se encontraban en la vereda. En ese momento, uno de ellos le habría gritado a Salvatierra: “Mono hijo de p…, parate”, pero la víctima continuó su marcha.
Siempre de acuerdo con la acusación, los cuatro hombres comenzaron entonces a perseguir a Salvatierra en dos motocicletas, en el marco de un conflicto previo ocurrido en enero de 2024.
La persecución terminó en la esquina de avenida San Ramón y calle Justo de la Vega, en cercanías de una carnicería, donde Salvatierra perdió el control de la motocicleta y cayó junto a su pareja.
Según la reconstrucción realizada por la Fiscalía, los hermanos González descendieron de las motocicletas y se acercaron hasta donde habían caído Salvatierra y la mujer. Cuando la víctima intentaba escapar corriendo, “Apo” habría utilizado un arma de fuego y efectuado cuatro disparos que impactaron en distintas partes de su cuerpo.
Mientras tanto, “Chavito” habría apuntado con otra arma de fuego hacia la mujer. La acusación sostuvo que Agüero y “Chala” permanecieron junto a las motocicletas, atentos a cualquier situación que pudiera impedir el ataque y con la función de facilitar posteriormente la huida.
Después de los disparos, los acusados se retiraron del lugar en las motocicletas y, según la Fiscalía, llevaron consigo las armas utilizadas.
Salvatierra fue trasladado al Hospital Padilla, donde permaneció internado hasta que el 27 de noviembre de 2024 murió como consecuencia de un shock séptico secundario a las heridas provocadas por los proyectiles de arma de fuego.
El pedido de justicia de la familia
Antes de conocerse la sentencia, el padre de la víctima se dirigió a los jueces y pidió justicia por su hijo.
“Mi hijo era una muy buena persona. Dejaron sin un padre a tres hijos. Pido Justicia porque ellos le hicieron esto”, expresó ante el tribunal.

