Ganglios inflamados, fiebre y pérdida de peso: las señales de alerta del linfoma

Sociedad15 de septiembre de 2026WSWS

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Cada 15 de septiembre, el mundo pone el foco en el linfoma, una enfermedad oncohematológica que afecta a las células del sistema inmunitario y cuya incidencia continúa en aumento. La fecha busca generar conciencia, acercar información a la comunidad y destacar la importancia de consultar ante signos que pueden pasar inadvertidos o confundirse con otras patologías.

En Tucumán, el Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, sostiene el trabajo de los equipos especializados para garantizar el acceso a la evaluación, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades oncohematológicas. Estas acciones forman parte de una política sanitaria que prioriza la atención oportuna y la cercanía con la población, bajo los lineamientos del gobernador Osvaldo Jaldo.

La doctora Flavia Figueroa, médica especialista en Hematología, jefa del Departamento de Hematoncología y de la Unidad de Trasplante de Células Progenitoras Hematopoyéticas del Hospital Néstor Kirchner, explicó que el linfoma se origina cuando un linfocito, célula que forma parte de las defensas del organismo, sufre una alteración y comienza a proliferar de manera anormal. “Es una enfermedad que afecta directamente a las células del sistema inmune, que son los linfocitos. Se produce una alteración que genera una célula anormal, que adquiere ventajas sobre las células normales en cuanto a su proliferación y se transforma en una célula cancerosa”, señaló.

Existen dos grandes grupos de linfomas: el linfoma de Hodgkin y los linfomas no Hodgkin. Si bien pueden comprometer diferentes tejidos, una de las manifestaciones más habituales es el crecimiento de los ganglios linfáticos.

Estar atentos

Entre las señales que pueden orientar hacia una consulta médica se encuentran la aparición de ganglios inflamados o bultos en el cuello, las axilas o la ingle, especialmente cuando persisten en el tiempo. A esto pueden sumarse sudoración nocturna intensa, fiebre sin una causa aparente, cansancio o fatiga extrema, pérdida de peso involuntaria y prurito.

Figueroa aclaró que estos síntomas pueden estar relacionados con numerosas enfermedades y que su presencia no implica necesariamente un diagnóstico de linfoma. Sin embargo, su persistencia debe motivar una consulta profesional para determinar su origen. “Los síntomas se parecen a los de otras enfermedades, pero muchas veces no hacer una consulta precoz retrasa un diagnóstico correcto. Es muy importante lograr un diagnóstico temprano, ya que existen posibilidades de alcanzar un tratamiento exitoso”, remarcó.

La especialista destacó que la detección temprana constituye una herramienta fundamental para mejorar las posibilidades de respuesta al tratamiento. Por eso, la concientización no apunta a generar alarma, sino a brindar conocimientos que permitan reconocer cambios en el organismo y acudir al sistema de salud cuando sea necesario.

El Hospital Néstor Kirchner cuenta con profesionales dedicados al abordaje de las patologías hematológicas y oncohematológicas, incluyendo el seguimiento de pacientes que requieren tratamientos de mayor complejidad y trasplante de células progenitoras hematopoyéticas.

El trabajo de estos equipos se integra a la red sanitaria provincial y permite brindar una respuesta especializada a quienes necesitan estudios, seguimiento y tratamiento, dentro de un sistema público que busca garantizar el acceso a la atención.

En el Día Mundial de Concientización sobre el Linfoma, el mensaje central es claro: conocer las señales, no postergar una consulta y acceder a un diagnóstico oportuno son pasos fundamentales para abordar la enfermedad a tiempo.