
Un hombre de 28 años, peón rural y domiciliado en Aguilares, admitió este viernes 4 de septiembre su responsabilidad en un violento episodio ocurrido el pasado 21 de junio, cuando habría baleado a un vecino y amenazado de muerte a su hijo. En una audiencia realizada este viernes, la Fiscalía y la defensa presentaron un acuerdo de juicio abreviado que contempla una pena de un año de prisión de cumplimiento efectivo.
La propuesta deberá ser analizada ahora por la magistrada interviniente, quien resolvió pasar a un cuarto intermedio y anunció que definirá en un plazo de 48 horas si homologa el acuerdo y dicta la sentencia definitiva. Mientras tanto, dispuso prorrogar la prisión preventiva del acusado, quien continuará detenido.
El acuerdo fue presentado por la auxiliar de fiscal María Gabriela Ghilardi, bajo las directivas del fiscal subrogante Carlos Sale, de la Unidad Fiscal de Homicidios del Centro Judicial Concepción.
El ataque ocurrió durante la madrugada del Día del Padre
El hecho que dio origen a la causa ocurrió el 21 de junio de 2026, alrededor de las 00:30, en inmediaciones de las calles San Luis y Catamarca, en el barrio Villa Nueva de Aguilares.
Según la acusación, en ese lugar se encontraba un vecino junto a su hijo y otras personas cuando se inició una discusión. En medio del conflicto, el acusado habría extraído de su cintura una pistola, apuntado hacia la cabeza del joven y amenazado: “Decile a tu papá que se vaya o te pego un tiro a vos en la cabeza”.
Luego, siempre de acuerdo con la acusación, golpeó al padre con la culata del arma en la cabeza y efectuó un disparo a corta distancia que impactó en el flanco izquierdo de su abdomen.
El hombre fue trasladado de urgencia al hospital de Aguilares. Los informes médicos determinaron que presentaba un hematoma bipalpebral en el ojo izquierdo, lesiones contusas en el cráneo y una herida de arma de fuego en la zona abdominal. El proyectil, calibre 32, debió ser extraído mediante una intervención médica.
Las lesiones le provocaron una incapacidad laboral menor a 30 días y, afortunadamente, no pusieron en riesgo su vida.
Las amenazas continuaron después del ataque
El episodio no habría terminado con el disparo. Horas y días después, el hijo del hombre regresó al lugar para retirar la motocicleta de su padre y, según la acusación, volvió a ser amenazado por el acusado.
En esa oportunidad, le habría gritado: “Estate pillo gordo gil, te voy a arrancar los brazos”. Días más tarde, las amenazas habrían continuado mediante publicaciones realizadas en redes sociales.
Un año de prisión y antecedentes
El acuerdo contempla declarar al acusado autor penalmente responsable de lesiones leves dolosas agravadas por el empleo de un arma de fuego, en concurso real con amenazas agravadas por el uso de arma y amenazas simples.
Para establecer la pena de un año de prisión efectiva, la Fiscalía tuvo en cuenta las distintas pruebas reunidas durante la investigación, entre ellas pericias balísticas, informes médicos y estudios planimétricos.
También fueron considerados sus antecedentes condenatorios. En octubre de 2022 había recibido una condena unificada de dos años y siete meses de prisión de cumplimiento efectivo por delitos de lesiones agravadas por el vínculo y desobediencia judicial.
Con la admisión de culpabilidad realizada durante la audiencia, ahora resta que la magistrada resuelva si homologa el acuerdo presentado por las partes. La decisión deberá conocerse dentro de las próximas 48 horas.


