Condenaron a 10 años de prisión a Budini por la muerte de Federico Toledo
Policiales02 de septiembre de 2026
WS
El juicio oral y público por la muerte de Federico Toledo, de 20 años, llegó a su fin este miércoles 2 de septiembre con una condena de 10 años de prisión para Santiago Leonel Budini, de 23 años. La jueza Isolina Apás Pérez de Nucci lo declaró autor penalmente responsable del delito de homicidio simple con dolo eventual, en concurso real con lesiones graves, por el ataque ocurrido durante la madrugada del 20 de septiembre de 2025, frente al local bailable “Howard’s”. Además, dispuso su inmediato traslado a la unidad penitenciaria correspondiente.
El debate se extendió durante dos semanas y permitió reconstruir lo ocurrido alrededor de las 6 de la mañana de aquel día, cuando Toledo y sus amigos se encontraban en inmediaciones de una parada de colectivos ubicada sobre avenida Sarmiento al 1200, luego de salir del boliche. La causa estuvo a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios II, dirigida por Carlos Sale. Durante el juicio intervino el auxiliar de fiscal Miguel Fernández, quien sostuvo en sus alegatos que la muerte de Toledo no fue consecuencia de un accidente o un hecho fortuito, sino de una conducta asumida por Budini con conocimiento de la capacidad que podían tener sus golpes para causar lesiones graves.
La Fiscalía había solicitado una pena de 10 años de prisión, mientras que las querellas adhirieron a la postura del Ministerio Fiscal y reclamaron 15 años.
El ataque que terminó con la vida de Toledo
Según la acusación, Budini comenzó una agresión contra Mateo Martí, amigo de Toledo, a quien le provocó distintas lesiones, entre ellas una fractura de nariz, una fractura de la pared anterior del seno maxilar derecho y una desviación del tabique nasal.
Posteriormente, y de manera repentina, le dio un golpe de puño en el rostro a Federico Toledo. El impacto le provocó un traumatismo encefalocraneano grave, que desencadenó un paro cardiorrespiratorio central y posteriormente su muerte en el lugar.
Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que Toledo no llegó a reaccionar ante el ataque. Fernández señaló que, de acuerdo con los registros fílmicos analizados durante el debate, el joven se encontraba desprevenido y recibió el golpe sin una provocación previa.
Otro de los puntos centrales de la acusación estuvo relacionado con los conocimientos que Budini tenía en distintas disciplinas de combate. El representante del Ministerio Fiscal mencionó su experiencia en boxeo, taekwondo, MMA y Jiu-Jitsu, y sostuvo que esos conocimientos le permitían conocer la capacidad lesiva de un golpe aplicado con determinada técnica y potencia.
Durante su alegato, Fernández planteó además que los golpes estuvieron dirigidos hacia zonas particularmente sensibles y que la manera en que fueron ejecutados permitía sostener que Budini conocía las consecuencias que podían producir.
Las palabras finales de Budini y de la madre de Federico
Antes de dar a conocer la sentencia, la jueza permitió que las partes realizaran sus palabras finales.
Budini se dirigió a la familia de Federico y pidió disculpas por lo ocurrido. “Pedir disculpas a la familia. De todo corazón estoy arrepentido de todo lo que pasó esa noche. Sé que con esto no alcanza y que el dolor siempre va a estar con ellos. Pero me gustaría que en algún momento, con el tiempo, me puedan perdonar”, expresó.
Luego sostuvo que nunca tuvo intención de causar daño. “Esto ha sido un accidente, jamás se me cruzó por la cabeza dañar a nadie. Si pudiera intercambiar lugar con este chico, lo haría”, afirmó.
La madre de Federico también habló ante la jueza y recordó a su hijo por los diferentes vínculos que construyó a lo largo de su vida. “Vengo hoy acá a contar que Federico no solo ha sido el mejor hijo del mundo, sino que también fue hermano, nieto, sobrino, amigo, primo, padrino, un buen estudiante a quien pude acompañar”, manifestó.
“Mi hijo es el hombre por el que más orgullo y admiración siento”, agregó, al referirse también a la relación que Federico mantenía con sus dos hermanas menores.
La mujer aseguró que el dolor por la muerte de su hijo “jamás va a sanar” y cuestionó la decisión tomada por Budini aquella madrugada. “Cuando uno toma una decisión, esa decisión tiene consecuencia. Y hace once meses un infeliz decidió tomar una decisión consciente”, expresó.
En ese sentido, agregó: “Si ha tomado esta persona una decisión de tal magnitud, yo espero que la consecuencia tenga tal magnitud”. Finalmente, manifestó: “Confío en la Justicia”.
La explicación de la jueza
Después de escuchar las palabras finales, Apás Pérez de Nucci pasó a un cuarto intermedio para emitir su decisión. Luego, durante más de tres horas, explicó los fundamentos de la sentencia.
La magistrada puso especial énfasis en el factor sorpresa y en la situación de indefensión en la que se encontraba Toledo cuando recibió el golpe.
“El factor sorpresa actuó como catalizador de la brutalidad del golpe, transformándolo en letal. No se trató de una piña cualquiera. Se escogió a una persona que estaba en situación absoluta de indefensión”, sostuvo.
Para la jueza, esa circunstancia aumentó la gravedad del ataque y contribuyó a que el golpe pudiera resultar fatal.
“No decidió pelear frente a frente en un ring con alguien que se defiende y anticipa sus golpes. Decidió pegarle a alguien que no lo estaba viendo, que no lo anticipó, que no sabía que le estaba por pegar y lo derribó con un knockout cuyos conocimientos elementales había adquirido de la práctica que realizaba (boxeo) de manera frecuente”, afirmó.
Y remarcó: “Escogió noquearlo sobre el pavimento. Es alguien que sabe pegar y dónde pegar”.
Con esos fundamentos, la jueza condenó a Santiago Leonel Budini a 10 años de prisión por la muerte de Federico Toledo y las lesiones graves provocadas a Mateo Martí.
Tras la lectura de la sentencia, dispuso el inmediato traslado de Budini a la unidad penitenciaria correspondiente, poniendo así fin al juicio oral iniciado por los hechos ocurridos el 20 de septiembre de 2025.

