Los corsos de Aguilares: tradición, nueva infraestructura y desafíos

Locales10 de febrero de 2026WSWS
633203456_1374301118069195_852217040775500400_n

Este año los anticipados carnavales en Aguilares se vieron retrasados una semana por el problema de las inundaciones, que otro año más y con una inusual cantidad de agua caída, afectó a varias localidades del sur tucumano, especialmente a barrios periféricos de la ciudad de las avenidas.

Una semana duro la postergación y se dieron inicio el día viernes 6 y sábado 7 de febrero las dos primeras noches del evento cultural más importante durante las vacaciones, en esta parte de Tucumán.

Previamente, durante la edición infantil, fueron inauguradas tribunas de hormigón que según anuncian desde el municipio, configuran el mejor y más largo cosmódromo del norte argentino. Artistas fallecidos nominan estos espacios que serán usados no solo para ver el paso de las comparsas, sino también para desfiles patrios y otros eventos de interés. Además, se observó que los propios ciudadanos empezaron a incorporar el uso de este espacio, como punto de encuentro donde tomar mates y compartir, especialmente por la noche.

La polémica no solo estuvo presente respecto a la oportunidad y gasto de la realización de las tribunas, sino también por haber sido bendecidas por el cura párroco, el querido Padre Juanino, ya que muchos sectores de la Iglesia Católica consideran que el carnaval ha perdido su significado original y se ha convertido en una fiesta excesiva y desenfrenada, mientras otros defienden la importancia del carnaval como una expresión cultural y social que puede ser enriquecida por la fe cristiana.

Por último, fueron replicados en varios medios digitales y portales de internet, los hechos de violencia entre mujeres durante el desarrollo del evento y uno especialmente, que tuvo como víctima a un joven puñaleado en las afueras del mismo.

En vísperas a la segunda y última semana de los corsos, es necesario recordar a los ciudadanos de Aguilares y concurrentes en general, que este evento desde hace mucho tiempo es concurrido por muchos visitantes, que ahora y fruto de la nueva infraestructura, es amigable para el turista, quienes pueden conseguir donde sentarse, aportando a la economía local. Recordar también que los corsos no solo deben ser vistos como evento cultural y artístico, sino también un gran movimiento económico para gran parte de los más de 100 puestos de comida que benefician no solo a comerciantes, sino a instituciones de la ciudad.

Es menester hacer un llamado al cuidado y la debida convivencia pacífica de los concurrentes, máxime teniendo en cuenta que no se cobra ingreso, y por el cual se hace un gran trabajo de parte de las comparsas participantes y de todas las áreas municipales. De repetirse hechos como los referidos, deberá pensarse en que la próxima edición de oro, el próximo año, deba cobrarse un ingreso apostando a una mayor presencia de seguridad para evitar que estos inadaptados, con su conducta puedan empañar una celebración que forma parte del calendario turístico tucumano y que con seguridad y a pesar de las polémicas, está en el corazón del pueblo aguilarense.

*RUBEN FERNANDO OLMEDO
GUIA DE TURISMO/DOCENTE