Crimen de Érika Álvarez: la evidencia genética compromete a Sosa y la causa se encamina al juicio
Policiales28 de agosto de 2026
WS
La investigación por el crimen de Érika Antonella Álvarez, de 25 años, avanza hacia la etapa intermedia del proceso, luego de que el Ministerio Fiscal presentara el requerimiento de apertura a juicio para los tres imputados que continúan vinculados a la causa. Este jueves, además, la Justicia prorrogó por dos meses la prisión preventiva de Jorge Orlando “Chicho” Díaz, acusado de encubrimiento.
La nueva audiencia se realizó este jueves 27 de agosto, a pedido del Ministerio Fiscal, en el marco de la causa por el homicidio de Álvarez, cuyo cuerpo fue encontrado el 8 de enero de este año en un basural de la zona de Manantial Sur.
La investigación está a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios I, conducida por Pedro Gallo. En la audiencia intervino la auxiliar de fiscal Carolina Brito Ledesma.
El proceso se encamina ahora hacia la etapa intermedia, que contempla la audiencia de control de acusación y la admisibilidad de las pruebas que serán utilizadas durante el debate oral y público. El fiscal ya presentó el requerimiento de apertura a juicio contra Felipe Sosa, Justina Gordillo y Jorge Orlando “Chicho” Díaz.
Sosa, de 50 años, está acusado como autor del femicidio de Érika Álvarez. Gordillo, de 48 años, está imputada por encubrimiento por favorecimiento personal y real, triplemente agravado por tratarse de un hecho precedente especialmente grave, por actuar con ánimo de lucro y por su condición de funcionaria pública.
En el caso de Díaz, de 41 años, la acusación es por encubrimiento por favorecimiento personal y real, agravado por ser el hecho precedente especialmente grave. El Ministerio Fiscal adelantó que solicitará para él una pena de seis años de prisión efectiva, la máxima prevista para el delito que se le atribuye.
Un cuarto imputado, Nicolás Navarro Flores, de 37 años, fue condenado el pasado 29 de julio mediante un juicio abreviado a tres años de prisión efectiva por el delito de encubrimiento.
Prorrogaron la prisión preventiva de “Chicho” Díaz
Durante la audiencia de este jueves, la Fiscalía solicitó que Díaz continúe detenido durante dos meses más. El acusado lleva seis meses cumpliendo prisión preventiva y permanece alojado en la unidad penitenciaria de Benjamín Paz.
La representante del Ministerio Fiscal sostuvo que continúan vigentes los riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación, especialmente por la etapa en la que se encuentra actualmente el proceso, considerada crítica.
La defensa se opuso al pedido y solicitó que Díaz pudiera cumplir la medida bajo arresto domiciliario. Finalmente, el juez hizo lugar al planteo de la Fiscalía y dispuso la prórroga de la prisión preventiva por dos meses.
La evidencia genética, una de las claves
Durante la audiencia también se dieron a conocer nuevos elementos incorporados a la investigación, entre ellos los resultados de estudios genéticos que, según explicó la auxiliar de fiscal, vinculan los perfiles de ADN de Sosa y Álvarez con distintos elementos relacionados con el hallazgo del cuerpo.
“Ya tenemos un informe de estudios genéticos en donde se determina que se encontró superposición del perfil de ADN de Sosa y de Álvarez en la muestra tomada tanto a la parte interna como externa de la bolsa que cubría el cuerpo de la víctima. También se determinó que hay superposición del material genético de Sosa y Érika en la cinta adhesiva que cubría la cabeza de ella”, señaló Brito Ledesma durante la audiencia.
La acusación contra Díaz
De acuerdo con la acusación fiscal, el 7 de enero de 2026, entre las 3.50 y las 7, Felipe Sosa habría golpeado violentamente a Érika Álvarez en su domicilio de calle Santo Domingo al 1100, en Yerba Buena, con la intención de causarle la muerte.
Según la teoría del Ministerio Fiscal, la joven falleció como consecuencia de un traumatismo cráneo-facial y cervical.
Ese mismo día, alrededor de las 15.17, Díaz se habría presentado en el domicilio de Sosa a bordo de una camioneta Chevrolet S10 negra, perteneciente a “Mundo Limpio”. Para la Fiscalía, habría colaborado con la eliminación de rastros del cuerpo de la víctima, la desaparición de su teléfono celular y otros elementos vinculados al crimen, además de realizar tareas de limpieza en el lugar.
Posteriormente, alrededor de las 17.10, Díaz se habría retirado del domicilio en la misma camioneta llevando un estuche que contenía una pistola calibre .40 marca Glock, una escopeta calibre 12, 11 cartuchos calibre .40 y cuatro cartuchos calibre 12.
Siempre de acuerdo con la acusación fiscal, esos elementos le habrían sido entregados por Sosa para que los ocultara, con el objetivo de ayudarlo a eludir la investigación y evitar la acción de la Justicia.
Con la presentación del requerimiento de apertura a juicio y la continuidad de las medidas de coerción, la causa quedó encaminada hacia la audiencia de control de acusación, instancia previa al eventual debate oral y público.

