
Una colisión ocurrida en el cruce de la ruta nacional N° 25 y la calle Epuyén, de Trelew, en la provincia de Chubut, provocó la muerte de Romina Marilín Fúnez, de 30 años y madre de dos hijos.
La motocicleta que conducía impactó con un automóvil Ford Fiesta Kinetic que se desplazaba desde Gaiman hacia Trelew. El choque expulsó a la conductora de la moto, quien perdió el casco durante la caída y golpeó su cabeza contra el asfalto, por lo que murió en el acto.
El siniestro ocurrió a las 20 de este viernes y activó de inmediato el protocolo de emergencia con la intervención de la Policía del Chubut y los Bomberos Voluntarios. Personal del Hospital Zonal de Trelew acudió al lugar pero solo pudo constatar el deceso de la víctima, de acuerdo con la información del medio local ADN Sur.
En tanto, la conductora del automóvil no sufrió lesiones físicas, aunque presentó un cuadro de shock nervioso que motivó su traslado al Hospital María Humphreys para su estabilización. Según se informó, es oriunda de Gaiman.
La noticia del accidente generó consternación en la comunidad de Trelew y expuso una serie de dificultades administrativas que enfrentó la familia de la víctima tras el hecho. Fabiana Fúnez, hermana de Romina y empleada policial, relató a ADN Sur que el cuerpo de la joven no fue entregado a sus familiares durante más de 12 horas debido a la falta del acta de defunción. El documento no pudo ser emitido de inmediato porque el médico responsable de constatar la muerte no se encontraba disponible en la zona al momento del hecho.
La familia emprendió entonces una serie de gestiones en hospitales, dependencias policiales y la Fiscalía, sin obtener respuestas concretas que permitieran avanzar con el proceso de entrega del cuerpo y la realización del velatorio. Este recorrido burocrático acentuó el dolor de los allegados.
Romina Marilín Fúnez, quien había salido en su moto para hacer unas compras, era madre de dos niños de 12 y 9 años y vecina del barrio Planta de Gas, en Trelew.
Su hermana la describió como una persona de “un corazón enorme”, una mujer que, a fuerza de trabajo y sacrificio, levantaba su propia vivienda en el barrio Costanera y dedicaba su vida a sus hijos. “Somos una familia muy unida, Romina era una gran persona y ahora se nos viene todo el proceso de contener a nuestros padres y aprender a elaborar el duelo entre todos”, contó Fabiana.
Fuente Infobae


