Procesaron a una funcionaria de La Plata por la presunta compra de cuentas que habría utilizado para lavar $27 mil millones

Se trata de una empleada judicial que fue acusada de haber liderado una red de estafas y lavado de dinero. Sospechan que habría utilizado información pública para captar a sus víctimas
Policiales18 de agosto de 2026WSWS

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Una funcionaria judicial en La Plata fue procesada en el marco de una investigación por presunta estafa, lavado de activos y asociación ilícita. Según trascendió, la sospechosa está acusada de liderar una estructura de defraudación mediante el uso de cuentas virtuales y datos apropiados.

Luego de que fuera arrestada la semana pasada, una integrante del Patronato de Liberados, identificada como A. M., fue procesada por la fiscal Betina Lacki. Este viernes había sido citada a declarar, pero la acusada se negó a responder las preguntas. Ahora, la investigadora cuenta con un plazo de quince días, prorrogable por otro igual, para resolver si solicita la prisión preventiva de la detenida.

La causa investiga el destino de aproximadamente $27.000 millones movilizados en el término de un año. De acuerdo con las sospechas de los investigadores, se cree que la organización que habría liderado la acusada habría utilizado datos personales de personas vulnerables y cuentas en billeteras virtuales para ocultar el origen de fondos.

Según la información publicada por el medio platense 0221, la investigación tuvo un avance clave el 16 de abril de 2026, cuando la fiscal Lacki ordenó múltiples allanamientos a partir de una base probatoria reunida durante meses de análisis técnico. La hipótesis principal describe una operatoria conocida como “smurfing” o “pitufeo”, que consiste en fraccionar grandes sumas en múltiples operaciones menores para eludir controles financieros.

Todo apuntaría a que los integrantes de la organización captaban a personas en situación de vulnerabilidad ofreciéndoles $80.000 a cambio de sus datos personales y biométricos, con los cuales abrían cuentas en billeteras virtuales.

Una vez que las víctimas eran captadas, se las citaba en un bar ubicado en la zona de 7 y 56, en el corazón de La Plata, con la intención de que los operadores les tomaran fotografías, escanearan sus rostros y abrieran las cuentas digitales.

A partir de este acuerdo, estas cuentas pasaban a funcionar como “mulas” para recibir y transferir dinero de origen desconocido. Posteriormente, los fondos eran derivados a un casino online ilegal, donde se transformaban en supuestas ganancias de juego, dificultando así el seguimiento del dinero.

Actualmente, las autoridades se enfocaron en determinar el origen de los fondos y el papel que desempeñó cada involucrado en la estructura. No obstante, sobre la funcionaria imputada se cree que habría utilizado su posición para acceder a personas bajo supervisión judicial o en contextos de vulnerabilidad social.

Por este motivo, en el expediente judicial, A. M. fue señalada como la presunta responsable de cumplir tareas de captación dentro de la organización. De encontrarse pruebas al respecto, esto podría traducirse en un cargo extra por abuso de función pública. En simultáneo, la Justicia continúa investigando a otros posibles implicados.

Fuente Infobae