Condenaron a prisión a una mujer por la muerte de su hija que sufría una enfermedad poco frecuente: “No le dio una gota de agua”
WS
La Justicia de Misiones condenó a 16 años de prisión a Mariela Ramírez, tras considerarla culpable de la muerte de su hija Belén López, una adolescente de 15 que sufría Síndrome de Rett.
Para la Fiscalía, no se trató de una consecuencia inevitable de la enfermedad neurológica que padecía, sino del resultado de una cadena de omisiones en su cuidado.
La decisión fue tomada en las últimas horas por mayoría: los jueces Gustavo Bernie y Miguel Mattos votaron por la condena, mientras que la jueza Viviana Cukla se pronunció por la absolución.
Omisión, abandono y una muerte evitable
La causa llegó a juicio con la imputación de abandono doblemente agravado por el vínculo y por el resultado de muerte, pero el fiscal Glinka argumentó que las pruebas permitían calificar el hecho como homicidio agravado.
En su alegato, Glinka había solicitado prisión perpetua al considerar que la mujer había provocado la muerte de su hija mediante una omisión deliberada.
Durante el juicio, el fiscal sostuvo que Belén pasó al menos siete días sin recibir la alimentación, el agua y el abrigo que necesitaba. Incluso remarcó que en la casa había comida y cuestionó el argumento de que Ramírez no podía ocuparse de su hija porque tenía que trabajar.
“Belén no se murió porque ella se fue a trabajar. El día tiene 24 horas y, como mucho, ella trabajaba 6. ¿Qué pasó en las otras 18?”, planteó Glinka.
Para reforzar su hipótesis, mostró una foto de la adolescente y puso el foco en el deterioro que había sufrido en apenas 10 días.
La autopsia también fue determinante. Los forenses establecieron que Belén murió como consecuencia de deshidratación, desnutrición e hipotermia, un cuadro que, según la Fiscalía, no podía explicarse únicamente por el Síndrome de Rett.
La defensa: dificultades en el cuidado y perspectiva de género
La defensa, sin embargo, presentó otra versión de los hechos. El abogado oficial Miguel Varela sostuvo que cuidar y alimentar a Belén era una tarea extremadamente compleja.
De acuerdo con los testimonios incorporados a la causa, cada comida podía demandar hasta una hora y media y la adolescente tenía dificultades para ingerir los alimentos. Incluso relató que una hermana de Ramírez sufrió una lesión en un dedo cuando intentaba alimentarla.
El defensor también cuestionó que toda la responsabilidad por el cuidado hubiera recaído sobre la madre y planteó que el caso debía ser analizado con perspectiva de género.
“La víctima no fue una, también fue mi defendida”, sostuvo el letrado en su alegato, al señalar que el padre de Belén había tenido una participación mucho menor en las tareas de cuidado.
La decisión de la Justicia
Pero para el tribunal, los testimonios de la abuela Aldana De Lira y de la tía Clara Ramírez aportaron elementos centrales para reconstruir los últimos días de la adolescente. Ambas señalaron que Belén se encontraba en buen estado de salud antes de quedar al cuidado de su madre: comía con normalidad y estaba estable.
El deterioro de Belén se habría producido en un lapso de 10 días, cuando la abuela y la tía viajaron a Corrientes y la joven quedó a cargo de Ramírez. El 23 de julio de 2013, la adolescente fue encontrada muerta, con signos de desnutrición, deshidratación y escaras.
Ahora, 13 años después de su muerte, la Justicia determinó que las omisiones de la madre no fueron simplemente una situación de abandono, sino que constituyeron un homicidio agravado por el vínculo.
Ramírez permanecía en libertad desde el inicio de la causa. A partir de la condena, quedará detenida por primera vez. Los fundamentos completos del fallo serán conocidos a fin de mes.
Fuente TN

