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Se recibió en poco más de dos años y a los 20 ya es abogado

Con una fina estrategia para aprovechar al máximo el tiempo, una enorme capacidad intelectual y sin abandonar un estilo de vida de un pibe…

Se recibió en poco más de dos años y a los 20 ya es abogado

Un alumno que se salió del molde en la Universidad Nacional de La Plata Joaquín aprobó las 34 materias en menos de un tercio del tiempo que le lleva la carrera al promedio de los alumnos. Dice que no es “un nerd” y que le gustaría ser ministro de la Corte.

Con una fina estrategia para aprovechar al máximo el tiempo, una enorme capacidad intelectual y sin abandonar un estilo de vida de un pibe “como cualquier otro”, a los 20 años Joaquín Badoza es abogado. En 28 meses rindió las 34 materias de la carrera de Ciencias Jurídicas en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) en poco más de dos años y el fin de semana festejó con un grupo de egresados en un club de barrio. El joven platense es un fenómeno para devorar manuales y tratados. “Nunca estudié más de tres horas seguidas, pero tengo una gran capacidad para entender y para relacionar textos y escritos”, reconoció Joaquín en su casa de Villa Elvira, a 25 cuadras del centro de la capital provincial. Badoza ingresó a la facultad en marzo de 2014, después de terminar el nivel secundario en el Colegio San Luis. Ahora ya piensa en nuevos desafíos: busca variantes de becas que le permitan iniciar un postgrado. Y le gustaría ejercer desde algún estudio jurídico para hacer los primeros pasos en el derecho penal, antes de postularse para algún cargo en el Poder Judicial. Tiene, entre otros obstáculos, la limitación de la edad: tanto para la justicia provincial o federal, necesita cumplir 25 o más. “No me considero un nerd. Me gusta salir con amigos, los deportes y mirar series de TV. He visto casi todas. En especial las relacionadas con temas jurídicos o policiales”, explicó el flamante abogado. Joaquín pudo terminar los estudios de grado porque en Derecho de La Plata se puede rendir “libre” buena parte de las materias. En su corto recorrido académico cursó (y pudo promocionar) cinco cátedras en el primer año; tres en el primer semestre de 2015 y tres en la segunda mitad de ese año. Después se presentó sin asistir a clases en otras 23 asignaturas. Mirá también: En las universidades, apenas el 25% se recibe en tiempo y forma Algunos secretos: “Antes de rendir los finales averiguaba todo sobre los docentes. Qué temas preferían, en cuáles capítulos ponían el foco y qué bibliografía era la adecuada”, contó el ahora ex estudiante. La estrategia le daba resultados, pero a veces podía fallar. “Cuando tuve que rendir Derecho Agrario, la docente titular no pudo asistir y me tocó en la mesa un Abogado-Agrimensor que me pidió definiciones de “fotosíntesis”. Estuve a un paso de desaprobar, pero recurrí a la memoria y a lo que habíamos estudiado en secundario y zafé”. El legajo de Badoza tiene sólo dos “manchas”. Desaprobó un final de Notarial y otro de Derecho Procesal Penal. Joaquín vive con sus padres, Guillermo (Contador Público, egresado de la UNLP), su madre Gabriela Campana (maestra jardinera) y su hermana Delfina (17), quien está en el último año de la secundaria y también analiza anotarse en Abogacía. La carrera vertiginosa tiene también sus desventajas. Resulta difícil encontrar compañeros de ruta, con quienes estudiar. “A medida que pasaban las materias tenía que cambiar de grupo. Al final, las últimas cinco las estudié con otros cuatro chicos que son mayores y terminamos juntos”. El 1 de julio rindió Derecho Laboral (sacó 7) y se recibió con Derecho Financiero, a mitad de la semana pasada (otro 7). Aún no están cerrados los registros oficiales, pero su promedio estará por encima del 7,5. En la Facultad de Jurídicas de la UNLP se anotan entre 2.100 y 2.300 ingresantes por año. Y se gradúan 600 ó 700 todos los años. “No es habitual el recorrido que realizó este alumno. El promedio de duración de la carrera actualmente es de 7,5 años y eso responde a factores múltiples como pueden ser: trabajar y estudiar, o la existencia de obligaciones familiares como es también tener hijos a cargo. O la necesidad de cursar con un profesor delante del aula y así facilitar el aprendizaje”, dijo a Clarín el decano de Derecho, Vicente Atela. No hay registros recientes de un graduado tan joven. El último dato que aparece en los listados de derecho corresponde a un estudiante que en 1996 terminó la carrera en dos años. El decano advirtió que “en los últimos años los alumnos optan por dar más materias libres y acelerar su egreso. Hasta hace 3 ó 5 años la duración de la carrera era de 8 y 8,5 años”. Más confiada está su madre, que no oculta el orgullo de tener en su casa un abogado a los 20 (el 2 de setiembre Joaquín cumplirá 21). Campana se anima a predecir que “puede llegar a ministro de la Corte”. Joaquín acompaña esa expectativa puesta con una vara bien alta. “Sería un desafío y un sueño. En ese lugar nunca dejas de estudiar y eso es lo que más me gusta”.   FUENTE: CLARIN