Inicio Deportes Talleres profundizó la crisis de San Lorenzo, que ya espera a Almirón

Talleres profundizó la crisis de San Lorenzo, que ya espera a Almirón

0

Jorge Almirón será el próximo técnico de San Lorenzo. Si estuvo observando el partido ante Talleres por televisión, tomó nota que tendrá mucho trabajo por delante. En la soleada tarde del Nuevo Gasómetro no solo el Ciclón sumó una nueva decepción, sino que perdió por primera vez en la historia como local ante Talleres. El 1-0 del equipo cordobés, práctico y sólido, llegó después de siete empates y 16 derrotas.

Sin fútbol pero con un alto porcentaje de puntos logrados, el ciclo de Claudio Biaggio quedará en la historia como un paso sin huella, sin impronta. Por el contrario, la falta de un estilo de juego fue el denominador común. Con apenas tres días de trabajo, Diego Monarriz no pudo cambiar la historia. Y el grito de “Y ponga huevos que tenemos que ganar”, que bajó desde la popular tras el gol de Maroni, fue el claro mensaje de la gente a los jugadores ahora que no está el Pampa: si no hay fútbol al menos pongan un poco más de… energía (“huevos”).

Con el impacto de un ciclo terminado y otro por venir (Almirón asumirá como muy tarde este martes), San Lorenzo no pudo hacer nada frente al buen esquema de juego de Talleres de Córdoba. Ninguno de los jugadores visitantes desentonó, pero el equipo que dirige Juan Pablo Vojvoda se apoyó en el trabajo en el medio del inoxidable Pablo Guiñazú y el despliegue de Andrés Cubas (uno de los mejores a pesar de la expulsión). Además de la conducción y el talento de Gonzalo Maroni, claro. Una vez que se acomodó en el campo de juego, a partir de los quince minutos, los cordobeses dominaron con solvencia las acciones.

San Lorenzo tuvo un buen comienzo y Reniero estuvo cerca de marcar el primero pero su remate se fue por arriba del travesaño. Pero después se lo perdió Bustos y ahí la visita empezó a trabajar una victoria histórica. Claro que necesitó un poco de complicidad de los jugadores locales, muy imprecisos en los pases, especialmente Mussis. Pero fue el lateral Pereyra el que se equivocó a los 21 minutos, Cubas cedió a Maroni y el ex Boca se acomodó, encaró a Senesi –muy flojo- y ante la marca de Coloccini sacó un zurdazo que se metió en el ángulo superior derecho de Navarro. A la movilidad de Nahuel Bustos y Diego Valoyes le faltó precisión en definición. Por eso Talleres apenas se fue 1-0 al descanso frente a una floja actuación colectiva del local.

Además del cambio de Gaich por Mussis en el entretiempo, Monarriz logró convencer a los jugadores que se necesitaba un plus en la parte final para torcer la historia. Y ese cambio de actitud, ese algo más que pedía la hinchada, apareció por momentos. En pócimas. Fue Reniero el abanderado del equipo, siempre atento a buscar un espacio para romper la red. Pero se lo impidió Herrera, que controló abajo un fuerte remate del delantero y después ante un cabezazo.

Con Talleres muy cansado, San Lorenzo se animó al milagro de conseguir un empate sin merecerlo. Se lo perdió primero Berterame tras un buen pase de Reniero, y luego el propio delantero que no logró empujar la pelota a la red tras un gran centro de Gaich. Ya sin el Pampa Biaggio en el banco, ni la suerte acompañó esta vez a San Lorenzo.

Fuente Clarin

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here