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Policiales

Comienza el juicio por el doble crimen de Río Colorado

Las víctimas eran dos efectivos de la Policía

Comienza el juicio por el doble crimen de Río Colorado

Hace un poco más de dos años, un doble crimen conmocionó a la provincia: dos sargentos de la Policía -Alberto Antonio Valdez y Ángel Ernesto Vélez- habían sido acribillados a balazos en un refugio de la ruta 157, en la entrada de la localidad de Río Colorado ubicada en el departamento Leales. Los autores se dieron a la fuga, pero la investigación de la fiscala Adriana Reinoso Cuello determinó que los asesinos serían Sebastián Exequiel Jaime, José Carlos Acosta y Juan Carlos Tártalo. Desde hoy, los tres comenzarán a ser juzgados en Tribunales.

“Entre la hora 0 y las 00.30 del 30 de marzo de 2015, Tártalo se encontraba con Jaime -alias ‘Palmiro’ o ‘Monedita’-, Acosta -alias ‘Toto’- y un tal ‘Retutu’ en un auto de color oscuro que se encontraba estacionado en la banquina de la ruta 157. Al notar que se aproximaban los sargentos Valdez y Vélez, quienes se conducían una Honda Twister blanca, roja y azul, Tártalo, Acosta, Jaime y ‘Retutu’ efectuaron más de 10 disparos hacia los efectivos”, señala la acusación de Reinoso Cuello en el pedido de elevación a juicio de la causa.

Antes del homicidio, según las palabras de un testigo, Valdez había estado en un bar de la localidad, viendo un partido de fútbol. Allí, mientras tomaba una cerveza, comentó que alguien le había informado que “Monedita” estaba con un grupo de hombres y mujeres que le resultaban desconocidos y que quería saber quiénes eran. Luego, preguntó a los presentes si alguno tenía el número de Vélez, ya que le habían pasado el dato de que en el refugio de la entrada al pueblo había una motocicleta al cual ambos llevaban un tiempo buscando. Cerca de la medianoche, salió.

En su declaración, Jaime dijo que se reunió con “Toto” y Tártalo en la ruta 157 para comprar droga. Allí dijo que vio que Acosta hacía un llamado de teléfono y luego le dice a Tártalo “ya vienen”. “Después (Acosta) me dijo a mí: ‘veas lo que veas, vos no digas nada porque (si no) la vamos a matar a tu hija’. Veo que se acerca una moto. ‘Toto’ dice: ‘ahí están’, saca un arma y comienza a hacer disparos. Yo empecé a correr”.

En su oportunidad, Acosta negó toda relación con el crimen y con las drogas. Dijo que esa noche estaba con su esposa y su hija. Tártalo, en tanto, dijo que esa noche había estado trabajando como albañil y que luego fue a comer un asado en la casa de sus suegros.

Fuente La Gaceta